viernes, 26 de septiembre de 2014

EL AMANTE MISTERIOSO

 Alma entra en el almacén en busca de una cinta que le ha pedido su jefe, allí es sorprendida por un hombre que le hará el amor sin que ella sepa quien es.A partir de ese momento, ese hombre tratará de hacer realidad todas y cada una de las fantasias que Alma tiene y siempre sin que ella pueda saber quien es él. ¿Descubrirá Alma quien es su amante misterioso? ¿Quién será su amante misterioso, un antiguo novio, un compañero de trabajo, un vecino? Atrevéte a descubrirlo con ella. 


Enlace para leer desde la web de wattpad: http://www.wattpad.com/41945765-el-amante-misterioso

Para bajar en formato PDF:  EL AMANTE MISTERIOSO
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ACTUALIZANDO EL BLOG

Bueno, despues de un tiempo en que no he subido nada, pues me faltaba inspiraciòn para escribir, aqui estoy actualizando con algunas cositas que he subido a Wattpad y que espero leais. Besos.

martes, 18 de marzo de 2014

LA VENGANZA


Ya podeis leerla en Wattpad  esta historia breve. 
Sinopsis: Paty está harta de Elba su despota jefa, por lo que decide vengarse de ella, seduciendo a su novio Tomás. Asi Tomás cae rendido a los encantos de Paty, pero ¿qué pasará con esa relación cuando aparezca Julio, el hermano de Elba y la haga suya, involucrandola asi en una excitante relación Amo- Sumisa?

Para leer pinchar en este enlace: La venganza
Para bajarla a vuestro ordenador o ebook y leer pinchar 
aqui: La Venganza

martes, 31 de diciembre de 2013

ATADOS

Para todos aquellos que hayais leido la primera parte de Atada  desde aquí, ya está aquí la segunda parte, espero que os guste.

Como la anterior, podeis bajarla en pdf a vuestro ordenador o ibook o ipad para leerla desde aquí:ATADOS

martes, 26 de noviembre de 2013

ATADA


Estar atada y pendiendo de una cuerda puede ser excitante, pero aun lo es más lo que puede suceder después. Ana trabaja como asistenta para Cristian, pero en realidad sus relación es algo más que la simple relación entre jefe y asistenta. El sexo juega un importante papel en su relación, una relación que irá más lejos de lo que Ana nunca soñó y en la que Cristian le descubrirá aspectos de si misma que jamás pensó que existían y la hará sentir libre a pesar de que le guste atarla.
Para leer desde la web: http://www.wattpad.com/story/14703071-atada
Para bajar a tu ebook: ATADA

CAMBIOS EN EL BLOG

Bueno, llevaba unos dias pensando en hacer estos cambios ya que he empezado a publicar en una página nueva donde se pueden leer los relatos desde móvil o tablet, además de por ordenador y ayer en otra página vi lo que hasta este momento era mi idea. Asi pues a partir de ahora, pondré aqui una pequeña reseña del relato y el enlace para poder bajarlo en pdf  y el enlace a la página donde los publico ahora.

martes, 10 de septiembre de 2013

ALGO SALVAJE (Capitulo nueve)

Yo le miré a los ojos de nuevo, y también le supliqué que se quedara, pero apartó su mirada de mí y empezó a recoger su ropa:
-          No, tu sumisa está ya bautizada con mi semen, ahora ya es una sumisa completa. No me necesitas aquí, la has educado bien.
Alberto se vistió tratando de evitar mirarme a la cara de nuevo, luego se despidió fríamente y salió del piso.
Quique me tenia abrazada a él. Su polla estaba aun erecta, y era evidente que necesitaba liberar la tensión y la excitación acumulada, quizás por eso, me llevó al sofá tendiéndome sobre él, me abrió de piernas y sin mas, me penetró. Sentí mi coño lleno del sexo de mi amo y señor como había estado deseando todo el día, así que gemí aliviada cuando le tuve profundamente dentro de mí. Le abracé con mis piernas y le supliqué al oído:
-          ¡Follame!  

No hizo falta mas palabras ni preámbulos, Quique empezó a empujar, a embestirme una y otra vez en un mete y saca demoledor que me hizo ver las estrellas y me llevó de nuevo al borde del orgasmo, pero cuando sentía que estaba a punto de correrme se detenía. Actuó así unas cuatro o cinco veces y a las quinta le supliqué:
-          Deja que me corra, Amo.
-        --  ¡Oh si! – dijo empujando con fuerza una y otra vez hasta llevarme de nuevo al borde del orgasmo. – Vamos, córrete para miiiii.
Y de nuevo el orgasmo golpeó las paredes de mi sexo, extendiéndose por todo mi cuerpo y haciéndome marear de placer. La sensación fue tan fuerte que un par de lágrimas rodaron por mis mejillas y cuando Quique lo vió me abrazó con fuerza, besó mis lagrimas y me susurró luego al oído:
-          Te amo.
Era su promesa de amor.

Pero en mi mente seguía la imagen de Alberto, la sensación de plenitud que había sentido con él y sus ojos clavados en mi.
 Tras eso, ambos nos vestimos y salimos de aquel piso. Yo volví a casa y aquella noche casi no pude dormir pensando en el extraordinario orgasmo que Alberto me había hecho sentir. A media mañana recibí un mensaje de Quique diciéndome que nos veríamos a las seis, pero aquella tarde no me apetecía verle, en realidad sentía que necesitaba estar un tiempo sin verle por eso le llamé y le dije que una amiga me había invitado a pasar unos días con ella en la playa y que le había dicho que si, que estaríamos sin vernos esos días.  Me dijo que estaba bien, y que disfrutara de las vacaciones.
Y pasaron varios días en los que solo pensé en Alberto y en el maravilloso orgasmo que me habia hecho sentir. Tenia que buscarle y encontrarle y hablar con él, porque estaba segura que él también había sentido algo aquella tarde. Por eso llamé a Quique, diciéndole que estaba de vuelta y que quería verle. Era un viernes por la tarde.
 -          Bien, que tal si nos vemos esta tarde en el piso – me dijo.
-          Vale – acepté.
-          Ya sabes, debes esperarme desnuda.
-          Si, amo – le respondí aunque en realidad era lo que menos deseaba en aquel momento.
A las cinco y unos minutos llegó Quique, yo le esperaba desnuda, sentada en el sofá, recordando el maravilloso momento vivido en aquel salón con Alberto. Su voz llamándome me despertó del sueño.
-          ¿En que piensas, putita? – me preguntó tras sacarme de mi ensoñación.
-          ¡Eh! En nada. Hola, bienvenido – dije mientras me ponía en pie y me acercaba a él.
Frente a él, lo abracé y nos besamos profundamente.
-          Te he echado de menos - me dijo dulcemente, en sus ojos se dibujada el deseo.
-          Yo a ti también – mentí.
Sus manos recorrieron mi cuerpo desnudo y antes de que pudiera darme cuenta, me había tumbado sobre la mesa y se estaba bajando la cremallera del pantalón. 

-          ¡Oh, Quique, no, espera! – le supliqué, aunque en realidad saber que me deseaba hacia que yo tambien le deseara.
-          No puedo esperar, necesito follarte ya.
Su sexo llegó hasta mi agujero, que empezaba a humedecerse. Cerré los ojos e imaginé a Alberto. Quique, sin más preámbulo me penetró. Su polla entró en mi con fuerza, y Quique empezó a empujar, dejando caer su cuerpo sobre mi. En pocos minutos, las embestidas se hicieron salvajes, fuertes, demoledoras y yo cerré los ojos, tratando de soñar, de imaginar que estaba follando con Alberto. No podía quitarle de mi cabeza. En segundos, ambos empezamos a sentir el orgasmo. Mi cuerpo se convulsionaba empujando hacia él, y el suyo empujando hacían el mio, hasta que primero yo y luego él, explotamos en un maravilloso orgasmo.  Con los ojos aun cerrados, me relajé, le solté y dejé que se alejara de mí. Luego me acurruque sobre la mesa de lado.
Quique se sentó en el sofá y apesadumbrado me preguntó:
 -          ¿Qué te pasa?
-          Nada – respondí, poniéndome de pie y acercándome a él.
-          No, algo te pasa lo sé. ¿Quieres que llame a tu amigo Carlos?
-          No.
-          Ayer me preguntó por ti, estará contento de saber que has vuelto de tus vacaciones.
-          ¡Uhm, seguro! – respondí vagamente. Luego le miré a los ojos y le pregunté:
-          Y tu amigo Alberto ¿sabes algo de él?
-          ¡ Uhm, si, me llamó hace unos días para saber como estabas. Veo que te causó buena impresión, tendremos que quedar con él otra vez.
-          Si – respondí feliz.
Luego Quique se levantó y me dijo.
-          Voy a ducharme, ¿vienes?
-          Sí, en un segundo – le respondí.
Cuando vi que estaba ya en el baño, busqué en su móvil que había dejado sobre la mesa, el número de Alberto. Luego, dejé el móvil donde estaba y fui al baño. Quique ya estaba desnudo y apunto de meterse en la ducha y tendiéndome la mano me dijo;
-          Ven aquí, hace tiempo que no nos duchamos juntos.
-          Si – murmuré, aunque mi cabeza estaba en otro lugar.
Entré en la ducha y dejé que me abrazara, me besó y luego me puso de espaldas a él. Su pene erecto chocó contra mi culo, y ese contacto hizo que mi sexo palpitara de deseo. Cerré los ojos e imaginé que era Alberto. Su mano se deslizó hasta mi sexo y lo acarició,  lo amasó, pellizcó mis labios vaginales, haciéndome estremecer y desear mas. Su sexo seguía pegado a mi culo. Puso mis manos sobre la pared de la ducha y besó mi cuello suavemente. Luego sentí algo sobre mis ojos:
-          ¿Qué haces? – Le pregunté sorprendida.
-          ¡Uhm, no te preocupes, te voy a vendar los ojos, para intensificar las sensaciones!
Me dejé hacer y aquello me transportó aun más cerca de Alberto. Quique empezó a besarme descendiendo por mi columna vertebral. Luego sentí su lengua introduciéndose entre mis piernas y todo mi cuerpo se estremeció, le deseaba. Pero cuando mas excitada estaba y Quique dejó de lamer mi sexo.
-          ¡Oh, que haces! – susurré.
Entonces oí un zumbido y enseguida note algo frío tratando de entrar en mi agujero trasero, sin duda era un vibrador. Todo mi cuerpo se estremeció. Gemí, realmente el estar a ciegas hacia que las sensaciones se intensificaran. Luego sentí los labios de Quique ascendiendo por mi espalda hasta mi cuello.  Y cuando llegó a mi oreja, la lamió y me susurró:
-          ¡Oh, te he deseado tanto estos dias y te he echado tanto de menos, no puedo esperar más! 

Y sin mas preámbulo, llevó su polla erecta hasta mi agujero vaginal y me penetró. Entró en mi con fuerza, con furia y empezó a empujar violentamente contra mi, una y otra vez, una y otra vez sin descanso. Me folló como había hecho la primera noche, salvajemente, olvidándose incluso de mi y de mi placer, aunque obviamente al estar tan excitada y sentir el vibrador y su sexo a la vez, todo mi cuerpo se sentía excitado y no tarde en alcanzar el orgasmo, mientras en mi mente recordaba a Alberto y nuestro encuentro días atrás.
-           - Eso es nena, eso es, córrete putita.
Pero aquella voz, me despertó de mi sueño. Y toda la magia del orgasmo que estaba a punto de sentir se desvaneció, me corrí pero ni de lejos sentí lo que había sentido con Alberto, lo que me decepcionó enormemente y un par de lágrimas empezaron a brotar de mis ojos. También Quique se corrió justo cuando mi orgasmo terminaba ya. Me abrazó con fuerza y me quitó la venda de los ojos, luego me giró hacia él y al ver mis lágrimas me besó.
-          ¡Shuu, lo sé, lo sé, ha sido increíble! – musitó creyendo que.... pero en realidad, mis lágrimas era por la decepción que sentía.
Correspondí a sus besos, a pesar de que en ese momento era lo último que deseaba hacer. Y luego le rogué que nos fuéramos a la habitación diciéndole que estaba cansada y necesitaba dormir.
Desperté a las diez de la noche, Quique seguía dormido. Así que me levanté y me vestí. Tenia que salir de aquel lugar y sobretodo tenia que buscar a Alberto, necesitaba verle otra vez, necesitaba saber que él también había sentido lo mismo que yo en nuestro primer y único encuentro. 
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